Fractura de Cadera
La articulación de la cadera comprende la región superior del fémur y el acetábulo. Se considera fractura de cadera a aquellas que involucran la parte superior del fémur. Las fracturas de cadera son lesiones graves, con repercusión en el estado general del paciente y requieren un tratamiento específico dependiendo del tipo de lesión. Se asocian a una elevada morbimortalidad, con un 30% de mortalidad en el primer año en paciente añosos.
La gran mayoría ocurren en pacientes mayores (9 de cada 10 fracturas son mayores de 65 años), pero encontramos casos en paciente jóvenes con traumatismos de alta energía, y generalmente con lesiones asociadas en otras partes del cuerpo.
La calidad ósea y la masa muscular tienen a disminuír con la edad, y corresponden el factor de riesgo más importante. El 90% de las facturas en paciente añosos son por caídas de propia altura. El sexo femenino, con el trastorno endócrino postmenopáusico, contituye otro importante factor de riesgo (relación 3 a 1 con hombres). El 70% de las fracturas de cadera son mujeres. Otros factores de riesgo incluyen los déficits neurológicos, enfermedades endócrinas, malnutrición, Problemas visuales, falta de actividad física, consumo de alcohol, tabaco, etc.
Generalmente presentan como un intenso dolor en ingle y/o muslo, con importencia funcional e incapacidad para cargar peso sobre el miembro inferior, edema e hinchazón, acortamiento y rotación de dicha cadera.
La factura puede ubicarse en el cuello del fémur o en la región intertrocantérica. La característica de la fractura, la ubicación, la edad y la expectativa de vida y funcional del paciente determinaran el tipo de tratamiento a seguir.
Se consideran lesiones graves por estar asociadadas a un elevado porcentaje de complicaciones, tanto pre y postoperatorias como intraquirúrgicas.