Infecciones oesteoarticulares
Las infecciones osteoarticulares habitualmente no comprometen la vida del paciente, pero sí tienen un gran impacto en el proceso asistencial debido a su cronicidad, evolución tórpida, y dificultad en el tratamiento antibiótico; así como por el gran impacto emocional que supone para el paciente, dolor crónico, y limitación para deambular, factores que merman la calidad de vida para el paciente.
Se estima que entre un 1-2% de todas las prótesis de cadera que se implantan se podrian infectar (aumenta en cirugías de revisión) y en un porcentaje significativo hay que proceder a la colocación de una nueva prótesis.
El tratamiento de las infecciones relacionadas con implantes siempre es quirúrgico para proceder a la limpieza de la zona afectada, y se complementa con terapia antibiótica intensiva, en el primer abordaje que se realiza en quirófano. Sin embargo, en otros casos es necesario retirar la prótesis infectada y reimplantar una nueva, en lo que se conoce como recambio en dos tiempos.
La estrategia que más ha contribuido a la disminución de la infección osteoarticular ha sido la implantación de la profilaxis antibiótica en los protocolos quirúrgicos, en la segunda mitad del pasado siglo. Asimismo, son fundamentales los cuidados de enfermería de la herida quirúrgica, y control de factores de riesgo del paciente antes de ir a quirófano.
Entre los factores de riesgo que están más relacionados con esta infección se encuentra la obesidad, diabetes, tabaquismo y enfermedades reumatológicas.
Por ello, en la evaluación preoperatoria el objetivo es que el paciente llegue al quirófano en las mejores condiciones, con un buen control de su patología crónica, tales como un índice de masa corporal inferior a 30, estricto control de los niveles de glucemia, o adecuado estado nutricional.
Por otra parte, el manejo multidisciplinario de estas infecciones entre los servicios de Clínica, Traumatología e Infectología ha hecho posible que el tratamiento de estas infecciones se haya reducido, consiguiendo tasas de curación superiores al 80%.